Como está lloviendo, vine a la oficina con el Scooter AN, y no con la GN (no la saco aunque caigan dos gotas). Venía tranquilo, a 40 km aprox por Rosetti llegando a Tronador (una calle tranquila y con excelente asfalto), y una idiota cruza por la mitad de la calle trotando, con auriculares flúo, sin mirar, no vaya a ser que tenga que bajar el ritmo... obviamente, tengo que hacer una maniobra brusca para frenar y esquivarla, pero después apareció el perrito de la mina cruzando apurado, así que tuve que esquivar al perro también, pero para el otro lado... moraleja, entre la frenada brusca y el zig zag, la AN se me puso de costado y tuve que bajar los pies para no caerme y sostener el Scooter. Lo más indignante es que la mina siguió trotando como si nada (COMO SI NADA), así que arranqué y me acerqué. Luego de un minuto tocandole bocina se dignó a sacarse los auriculares, y ante mi reclamo de: "al menos pedime disculpas", levantó la mano y dijo "no te ví"... ahhhhh, y además ni siquiera estaba buena. jajaja.
Siempre hay que ver el lado bueno: debo reconocer que el Scooter se comportó muy bien, y por suerte ni siquiera me caí.
Abrazo amigos!

